Que no te engañen con Contadores Climáticos | El Gran Error de la Comunicación Ambiental

Que no te engañen con Contadores Climáticos | El Gran Error de la Comunicación Ambiental

Vengo a remendar un error garrafal que he estado cometiendo: anunciar a bombo y platillo que nos queda hasta 2030 años para parar la crisis climática. No me arrepiento de haberlo hecho. Lanzar este proyecto ha implicado mucho. Carrera Contrarreloj para Salvar el Mundo fue la entrada con la que empezó todo. Aunque en la entrada sí creo que lo expliqué con los matices importantes, en redes sociales se pierden. Toca dar mejor contexto. Una cuenta atrás es una simplificación excesivaAl haber escogido un máster con una gran parte de estadística ya estoy preparada para explicaros bien el modelo detrás de los contadores climáticos.


Estos años también han supuesto un aprendizaje en tema de privilegios. ¿Sufriremos tú y yo la crisis climática por igual? Depende de muchos factores. No tenerlos en cuenta a la hora de comunicar es un gran error. Esto lo traté en un vídeo de instagram, pero es demasiado importante como para que no esté también en el blog. Te dejo aquí abajo el vídeo. Me voy a extender por escrito solamente en el último punto, la explicación científica de los modelos. Si te interesa saber sobre comunicar sin alimentar el racismo/clasismo medioambiental y la ecoansiedad dale al play.


Repaso rapido. Entre los gases contaminantes están los de efecto invernadero. Estos gases retienen el calor en nuestra atmósfera haciendo que la temperatura a nivel global vaya aumentando poco a poco. Al principio se hablaba solo de calentamiento global. Posteriormente se vio que este aumento de temperatura afectaba a las corrientes de aire cambiando el clima en general. Así pasamos al cambio climático. La situación ya es de crisis climática, pero no me voy a extender en esto pues ya lo hablamos aquí.


Hablemos de los modelos de predicción. Sabemos que la gravedad de los efectos negativos depende de la concentración de los gases de efecto invernadero. El trabajo de predicción se basa en recopilar todo lo que sabemos hasta ahora para sacar una función matemática. Con esta función podemos calcular cómo de probables son ciertos escenarios futuros. ¿Qué va a pasar cuando la cuenta llegue a 0? ¿Qué han calculado?


No se va a abrir una grieta que parta la Tierra en dos. No va a llegar ningún tipo de apocalipsis. Además de calcular los efectos de los problemas, se calculan también las soluciones. Si cambiamos, a nivel individual y de sistema, podemos reducir la concentración de gases contaminantes y revertir los efectos negativos. ¿Fácil, no? Bueno, el cálculo viene con letra pequeña. Existe un punto de inflexión, un nivel de gases contaminantes a partir del cual no podremos hacer nada. Ese el colofón de la cuenta atrás.


Quizás te parezca un concepto confuso. Realmente esto ya lo has vivido antes, estoy segura. ¿Recuerdas tu último examen o una entrega de proyecto? Tenías una fecha límite. Todo lo trabajado después de esa fecha no sirve. El examinador que te ha suspendido o el cliente que has perdido no vuelve a ver si has mejorado. Para la crisis climática no tenemos una fecha límite sino un nivel de contaminación límite. ¿Contaminamos más? El límite se acerca. ¿Contaminamos menos? El límite se aleja. ¿Cambiamos el sistema a uno sostenible dentro de los límites del planeta? Poco a poco volveremos a un equilibrio.


En otras palabras, el gran error de la comunicación ambiental es dar a entender que tenemos hasta 2030 para empezar arreglar esta situación. Hoy ya es tarde. Hoy hay un temporal extremo en Madrid, mi ciudad, que está provocando muy graves accidentes. Tenemos la ciudad colapsada. ¿Cómo afectará este temporal a la producción de alimentos? Con sequías y heladas no podemos alimentar a más de 7 mil millones de personas.


Normalmente me dedico a llenar el blog de recursos que te faciliten la transición hacia la sostenibilidad. Sin embargo, a veces necesitamos un empujón. Yo misma lo necesito. Son tantas las preocupaciones que nos trae el presente que además sumar las futuras parece imposible. Te recomiendo que cambies el planteamiento. No hay presente. Vivir es convertir el futuro en pasado. El futuro es ahora. Los hábitos que tienes hoy te traen tu mañana. Aunque la meta sea futura los beneficios los notarás ya. Te lo digo desde la experiencia. 


El blog tiene muchísima información sobre cómo empezar y, sobre todo, sobre cómo avanzar. Para no saturarte te recomiendo comenzar por la entrada: 10 Ideas Fáciles para Contaminar Menos.


Te agradezco mucho cualquier intención que tengas de intentarlo. Es en conjunto como conseguimos los grandes beneficios. Muchas gracias por formar parte de esta comunidad.

Un saludo,

Barby


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Tortilla Vegana de Calabacín | Cómo hacer una tortilla sin huevo jugosa

Tortilla Vegana de Calabacín | Cómo hacer una tortilla sin huevo jugosa

2 años he tardado, pero ya tengo los 3 trucos básicos para conseguir que una tortilla sin huevo quede jugosa. ¿Que por qué hago tortillas veganas? Bueno, como hay mucha broma con que las recetas de los blogs tienen introducciones eternas, voy a ir directa a la receta y después te cuento por qué.

tortilla vegana jugosa

Ingredientes:
  • 1 medida (la que tu quieras) de harina de garbanzo*
  • 1 medida (la misma que antes) de aquafaba* o agua
  • Calabacín
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Especias al gusto, mi recomendación: cúrcuma, pimienta y perejil
  • Sal yodada y/o sal kala namak*
tortilla vegana jugosa


*Explicación de ciertos ingredientes:
  1. Aquafaba es el líquido que viene en el bote de garbanzos cocido. También es el líquido que se forma tras dejar los garbanzos a remojo. En el agua se diluyen proteínas parecidas a las claras del huevo. Se puede hasta hacer merengue o mouse con aquafaba. Cuando prepares garbanzos puedes guardar el aquafaba que se forme en un tarro.
  2. La sal kala manak tiene sabor a huevo. Se encuentra en tiendas a granel, herbolarios y cada vez más supermercados. No necesitas usar mucha para que sepa a huevo, es posible incluso que te pases con el sabor. Aproximadamente yo uso 80% sal yodada y 20% sal kala namak.
  3. La harina de garbanzo cada vez es más fácil de encontrar, pero si prefieres comprarla online te dejo un descuento para comprarla en esta web. Solo tienes que introducir el código: BARBARAPGS.
Procedimiento
  • Picar y sofreírle el calabacín. Puedes sazonarlo si quieres, yo le puse un poco de pimentón y de jengibre en polvo.
tortilla vegana jugosa

  • Mientras tanto mezcla con una batidora la harina de garbanzo, el aquafaba, las especias al gusto y un chorrito de aceite de oliva. Insisto, utiliza una batidora. Mi gran fallo al principio era usar un tenedor, tardaba mucho más y siempre se quedaba algún grumo.
tortilla vegana jugosa

  • Cuando el calabacín esté cocinado, añádelo al recipiente con la mezcla líquida. Después pon todo junto en la sartén. Si no lo haces en este orden todo el calabacín te quedará por un lado.
tortilla vegana jugosa

  • Cuando hayan bastantes burbujas y los bordes se despeguen bien dale la vuelta a la tortilla. Por el otro lado solo tienes que tostarla un poco.
tortilla vegana jugosa

Te recomiendo que acompañes la tortilla con una ensalda sencilla que tenga algunos frutos secos y/o semillas. Así nos queda una comida muy equilibrada, siguiendo el modelo del Plato Harvard.

tortilla vegana jugosa

Y ahora la pregunta del millón, ¿por qué preparo tortillas veganas si no soy alérgica al huevo? No solo es que no sea alérgica, sino que durante años ha sido uno de mis alimentos favoritos. La respuesta es sencilla: porque las gallinas ponedoras sufren mucho. El 82% de las gallinas ponedoras del estado español vive en jaulas tan grandes como un folio din A4. El 18% restante irá directamente al matadero cuando el granjero crea que no pone suficientes huevos.

tortilla
Imagen no gráfica del fotoperiodista Tras Los Muros

Enfrentarme con esta realidad, ver las imágenes, fue suficiente para que yo dejara de apoyar esta industria. Aún así no quería renunciar a disfrutar de las tortillas. Así encontré finalmente esta opción de tortilla vegana que es jugosa gracias a 3 trucos básicos y un extra:
1: Añade una verdura jugosa como el calabacín.
2: Utiliza una batidora para mezclar la harina y el líquido
3: Mezcla la verdura con toda la masa antes de echarla en la sartén, así quedará uniformemente jugosa.
Extra: Utiliza siempre que puedas aquafaba.

Espero que pruebes la tortilla y la disfrutes. Si eres más de huevos revueltos, te interesará entonces esta receta de tofu revuelto.

Muchas gracias por leerme hasta el final,
Barby

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