Mis Básicos Zero Waste



Agosto de 2018, he ido a la playa y he comido; ahora toca ese momento de no hacer nada en el sofá. En sugerencias aparece un vídeo: "mi compra vegana y zero waste". ¿Qué es eso de comprar a granel?. Siguiente búsqueda: "zero waste". Hasta el final de las vacaciones estuve viendo videos, leyendo blogs y cotilleando hashtags. Así es como descubrí este movimiento. El 30 de junio de 2019 escribí la entrada Cómo Empezar a Vivir Sin Plástico. Un año. Un año y aún había plástico en mi casa. Si tuviese que esperar a ser perfecta para intentarlo nos pillaría la marea. 

Ya ha pasado más de un año. Sigo sin ser perfecta. En este tiempo he aprendido que según nuestras rutinas y entornos cada cual necesita unos básicos diferentes para reducir sus residuos. Estos son los míos:

  • Botella de acero inoxidable
Suelo olvidarme de beber agua, ahora mismo tengo sed y no me había planteado levantarme a beber.  No sé por qué, pero me olvido de beber con mucha facilidad. Durante las comidas estoy centrada en lo que hay en el plato. Entre horas supongo que me entretengo. No me planteaba comprarme una botella, no es algo que suela tener en mente, pero a mi padre le regalaron una y decidí quedármela.


A veces creo que la cogí porque queda muy bien en mi mochila, y menos mal que lo hizo. Ahora no sabría vivir sin ella. Es termo, aguanta mil golpes y mis niveles de hidratación han mejorado significativamente. Hasta parece que he desarrollado un sensor para encontrar fuentes. Me encanta. Como la que tenía era un producto de promoción acabé cambiándola. Pesa pesa demasiado para mis problemas de cervicales. Todos en casa se apuntaron y ahora tenemos 3 botellas Laken que son una maravilla. La naranja queda guardada para viajes en los que necesitemos varias botellas.

  • Bolsas, de mil formas y tamaños
Foto de mi instagram @barbarapgs
Marzo 2019, ¡qué feliz estaba! Había descubierto que Casa Ruiz, una franquicia de venta a granel, tiene un establecimiento a un autobús de mi casa. Me acuerdo perfectamente de ese día. Me estaba acostumbrando a llevar siempre una bolsa de tela conmigo. Había descuento en legumbres ecológicas y compré varios tipos. También compré macarrones y soja texturizada porque Ana y Pedro venían a comer a casa. Uno de esos días en los que todo cuadra. Incluso aprendí cómo preparar la soja texturizada gracias a Pedro. Comida vegana y zero waste en la mejor compañía, no se puede pedir más.



Me hacía tanta ilusión porque llevaba meses con quebraderos de cabeza. Aunque ibamos a la compra con el carrito cuando te informas empiezas a ver más allá. ¿Qué pasa con las bolsas que están dentro de las bolsas? Bolsa para las manzanas, para los plátanos, para los tomates, para las patatas, para todo. Lo primero que se me ocurrió fue encargar una caja de frutas y verduras a domicilio. Gran error, gran error para mi familia. La mayoría del tiempo no hay nadie en casa para recogerla. Somos 3, mi hermano no come apenas verduras y mi madre come poco en casa. Eramos 1'5 para una caja de 15 kg. Fue un error. Nadie se libra de los errores, pero gracias a ellos los aciertos saben aún mejor.


Las bolsas de Rebellum Store fueron mi acierto. Me gustan a mi y a toda mi familia. Geniales para la fruta, el pan, la compra a granel... Yo diría que este es el cambio que mejor impacto ha tenido en mi casa.  Así estaba de feliz. Hablo de esta marca porque es la que he probado. Hay muchas, seguro que igual de buenas. De hecho, si tienes algo de maña, te animo a hacerlas a mano con retales. Dar salida a lo que ya tenemos es siempre prioridad.

  • Tarros de aceitunas

He desarrollado una gran adicción por las aceitunas. No por cualquier aceituna, estas aceitunas. Estas que vienen en el tarro perfecto para comprar a granel. Me gusta ir a Casa Ruiz con mis tarros. Además del descuento que hacen ahorramos el papel. En tiendas no tan especializadas utilizo las bolsas porque pesan como una de plástico, así no me cobran de más. Después, en casa, relleno los tarro. En los tarros los alimentos de despensa aguantan mucho más, también se conservan mucho mejor las sobras o lo que cocinamos por adelantado. Lo he comprobado personalmente, el curry de garbanzos aguanta el doble de tiempo que si se guarda en un envase de plástico.



Invertir en tarros es realmente innecesario. Cojamos este 2x1. Comprar sin plástico y reutilizar el envase. Quizás no nos quede una despensa con una simetría perfecta. A cambio nos queda esperanza de superar la crisis climática.

  • Champú y acondicionador sólidos
¡Qué gran descubrimiento! Aunque bueno, no sé si mis abuelos me dejarían llamarlo descubrimiento. Pastillas de jabón. Sencillo. La opción de toda la vida es la opción para el futuro, las ironías de siempre. Además de venir sin plástico, una pastilla de champú sólido dura 3 veces más que una botella. Ahorramos plástico y dinero.



Cuando comento como es mi neceser zero waste la gente suele demostrar curiosidad y reticencia. "¡Qué guay! Pero, ¿eso limpia?". "Claro, es champú", suele ser mis respuesta. Aún así, las dudas son comprensibles. No me cansaré de decirlo, el marketing funciona muy bien creándonos problemas donde no los hay. Te dejo aquí cómo usar champú sólido por si te interesa.

  • Copa menstrual
Mi gran amiga y compañera. Fue mi primer paso hacia el zero waste. Llevaba un tiempo oyendo hablar de la copa menstrual, conocer el impacto de las compresas y tampones fue el empujón final que necesitaba. Ya os he contado todo sobre la copa menstrual. Hasta os he contado mi experiencia con una copa de más en el cuerpo y la otra copa en la mano. Poco puedo añadir. 





  • Cepillo de dientes de bambú
Mi primer cepillo de dientes aún existe. El tuyo también. Está enterrado en un vertedero soltando gases de efecto invernadero o se ha atragantado una tortuga con él. Saberlo me impactó, mucho. Mi primer cepillo de dientes de bambú lo tiré al contenedor del orgánico,  se ha convertido en compost o biocombustibles. Al año se venden 16 millones de cepillos de dientes de plástico en España. 16 millones menos 4. Menos todos los que hemos hecho el cambio.
No creo que sea el cambio más grande, ni el más sustancial, pero fue muy fácil. Tardé un poco en acostumbrarme, ese fue todo mi esfuerzo. Ahora cada vez que tengo que hacer algún pedido a tiendas sostenibles incluyo un cepillo de bambú para aprovechar los gastos de envío.


Estos no son los únicos productos que me ayudan a reducir mis residuos. Hay muchos más. Estos son los más básicos, los que para mi han sido más fácil de incorporar y tienen un mayor impacto. Si añadirías alguno a la lista cuéntamelo en comentarios. También te dejo el enlace sobre lo que, en mi opinión, significa el zero waste.

Hoy quería recordarme que he mejorado. Suelo centrarme en qué toca mejorar. Paso a paso. Siempre mirando hacia delante y cuando me encuentro una piedra me frustro. Hoy quería mirar hacia atrás. Quería ver los pasos que ya he dado. Aunque quede camino tenemos que valorar lo que ya hemos andado, que no es poco. Cada paso cuenta, del primero al último. Sobre todo cuando se dan en compañía.

Gracias por acompañarme,
Barby

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