Cómo Comer Sano y Vegano | Plato Harvard

La pirámide nutricional tiene los días contados. Hace tiempo que el personal sanitario avisa de que la mayoría de pirámides responden a intereses de la industria en vez de a las recomendaciones de especialistas en nutrición. Finjamos sorpresa. A pesar de las dificultades, son muchos los profesionales dedicados a divulgar información nutricional de calidad. Aunque esta no es mi especialidad, yo soy bioquímica, quiero hablar del tema. Demasiada información se transmite solo en inglés y grandes profesionales no se conocen tanto como deberían. Por tanto, no te tomes esto como mi consejo, sino como una recopilación del consenso nutricional más reciente. Porque sí, comer sano es más fácil de lo que parece.

Lo primero ya te lo he dicho, la pirámide nutricional ha quedado desterrada. El Plato Harvard es su inminente sustituto. ¿Por qué ha conquistado a tantas nutricionistas? Lo que más repiten es lo bien que se entiende. Comemos en platos, no pirámides, trasladar la información de la imagen a nuestra mesa es más fácil que nunca. Aún más importante, parece que deja atrás conflictos de interés. Permitirme decir que lo parece en vez de afirmarlo, porque el espíritu crítico y la duda creo que debe seguir presente siempre. Lo parece ya que el Plato Harvard ha sido descrito por el panel sanitario de Harvard, un poco más de salud y un poco menos de industria. Entonces, ¿de qué va el plato Harvard?


De esta infografía lo que deberíamos aprender es:
  • La prioridad la tienen las frutas y verduras, ocupando la mitad del plato.
  • Los cereales y tubérculos no son el enemigo. Necesitamos carbohidratos saludables, aproximadamente un cuarto de los platos principales. ¿Por qué integrales? Porque mantienen más nutrientes y la fibra nos ayuda a saciarnos.
  • La bebida más importante es el agua, todas las demás son secundarias.
  • La proteína es importante, pero no tanto, solo un cuarto del plato. Atenta que pone proteína, no carne ni pescado, porque opciones hay muchas más. Importante limitar carnes rojas y queso; y evitar todo lo posible carnes procesadas.
  • Las grasas como acompañamiento. Unas nueces, una crema agria de almendras, semillas espolvoreadas, unos dados de aguacate, un aliño con un buen aceite... Ese toque extra de sabor y nutrición.
Vamos a hablar un poco más de la proteína. En la guía completa que acompaña a esta imagen recomiendan tomar al menos una fuente de proteína vegetal a diario. Como vemos también inciden en reducir carnes y lácteos. Un ejemplo de cómo los cambios que cuidan nuestra salud también cuidan nuestro planeta.

Si me conoces puede que te sorprenda que comparta esta imagen. Por motivos éticos y medioambientales defiendo la dieta vegana; ya que estudios demuestran que podemos reducir nuestra huella de carbono hasta un 73% (Poole and Nemecek, 2018, Science) y salvar la vida a un animal vulnerable tiene un valor incalculable. Entonces, ¿por qué he empezado con la imagen tradicional? Porque como puedes ver, la recomendación ya es que el 75% de nuestra dieta se base en vegetales. Si queremos comer saludable y vegano solo tenemos que escoger proteínas vegetales para el cuarto que nos falta.


Desde la web de diamundialdelveganismo.org comparten esta infografía adaptada. La verdad que será por opciones. Eso sí, nos queda una información muy importante. Si sigues una dieta vegetariana o vegana debes tomar un suplemento de B12. Ya expliqué que la vitamina B12 es de origen bacteriano, pero, más importante, hablamos de argumentos no científicos que te encontrarás si decides dejar la carne. Es bueno que conozcas información e calidad para que no te confundan. Personalmente utilizo el suplemento de Veggunn por sus compromisos éticos, puedes conseguirlo con el cupón: BARBARA15.  Aún así lo más importante no es la marca, sino que tomes suplemento. Y no, ningún alga ni superalimento de moda sirve.

(Pequeño inciso para decir que a partir de los 50 empieza a reducirse la absorción de B12. En muchos países se ha decidido recomendar suplementación a todos los mayores de 60. Tendremos que ver como se desarrolla esta información.)

Se acabó la teoría. Ahora voy a confesaros cómo la aplico yo. ¡Quién me hubiese dicho que después de 3 años comiendo vegano iba a aprender que tenía que comer más verdura! Tanto y tanto se habla de la proteína que había intercambiado su posición en el plato con las verduras. Hoy en día cuando decido qué comer lo primero que abro es el cajón de hortalizas. A partir de ahí imagino una combinación apetecible de carbohidratos y proteína.



En la recopilación de recetas fáciles con garbanzos comparto esta foto. No se ve bien, pero hay más pisto debajo de los garbanzos con pimentón. Aún así, es verdad que tiendo a tomar 1/3 de cada grupo. Por eso en los tentempiés incluyo alguna fruta o verdura. En mi mochila nunca falta una manzana y a la tostada de hummus le pongo algo de tomate y pepino.

También hay que tener en cuenta que lo que importa es el día completo. Es decir, comer arroz con verduras y cenar una ensalada de garbanzos sería una gran opción. Apliquemos la lógica, no hace falta seguir instrucciones al milímetro.

Pasta de lentejas con verduras y parmesano de anacardos
¿Y qué pasa con el chocolate o el helado? ¿Quedan prohibidos para siempre? No, claro que no. La diferencia de este modelo es que no te recomienda cuando tienes que tener los antojos. Eso lo sabes tú. Los nutricionistas nos informan sobre cómo comer la mayoría del tiempo. La fruta es el mejor postre para el día a día. Si nos apetece un dulce (vegano) de cuando en cuando estupendo, porque es de cuando en cuando. Además, tras conocer y experimentar lo bien que sienta comer sano lo normal es que volvamos a este patrón. En definitiva, el marketing nos dice cuándo tener antojos (y de qué tipo) mientras que la nutrición nos ayuda a satisfacernos saludablemente sin obligarnos a abandonar el disfrute. Personalmente, en casa tiendo al modelo del plato y es fuera cuando me apetece probar comida más elaborada sin pensar tanto en las proporciones.

Otro ejemplo, frijoles salteados con cebolla y pimentón con gazpacho para tener más verduras y un poco de pan (hubiese sido mejor integral).
Esto como ves es lo básico. Para quien tiene costumbre de ir probando dietas este modelo puede chocar. No hay normas de combinación, ni fases, ni horarios. ¿Por qué iba a ser sano el plátano los martes, pero no los viernes? Este plato se adapta a todo el mundo, con intuición o con ayuda de una profesional. No dudes en preguntar si quieres facilitarte el proceso.

Creo que esto es todo lo que debo contarte. Para una información nutricional al detalle recomiendo el blog de Dime qué comes, pues lo escribe una dietista-nutricionista titulada. Mi intención era desmitificar la complicación que tiene comer bien. Espero que cada vez te sea más fácil disfrutar comiendo sano. Intentaré ayudarte agrandando la sección de recetas y con algunas entradas más específicas como esta sobre el calcio en dietas veganas.

Un saludo y gracias por leerme,
Barby


Si te ha gustado la entrada, y sobre todo si te ha servido, puedes apoyar el blog donando simbólicamente un café. Aquí abajo tienes el enlace para ello.

4 comentarios

  1. Que buen post y es q claro, la panacea esta en cuidarse

    ResponderEliminar
  2. Hola le agradezco por la información estoy comenzando el vegetarianismo
    Y soy novata todavía en ello

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que te haya servido, te recomiendo leer la entrada sobre la b12. Con estas 2 tendrías la información básica necesaria para seguir una dieta vegetal

      Eliminar

Alta Cosmética Natural Velandia