Mis Básicos Zero Waste | Parte II

Hace un tiempo hice una recopilación de los cambios más básicos que me habían ayudado a consumir menos residuos, principalmente de plástico. Botella, bolsas, copa menstrual... como digo, lo básico. He estado reflexionando sobre cuales han sido los avances desde entonces. Me ha costado compilar esta segunda recopilación. Como ya expliqué, para mi el zero waste se basa en un consumo consciente. No es tanto un cambio de productos como de hábitos. Aún así estos son los básicos parte 2 que más me han ayudado a reducir mi basura.



  • Cápsula reutilizable o cafetera tradicional
Soy la única persona de mi casa a la que le gusta el  café. Hubo un tiempo que lo tomaba siempre fuera de casa hasta que compramos una cafetera de cápsulas. Admito que hasta hace poco no sabía utilizar otra. Compré de segunda mando una cafetera francesa  porque la cantidad de cápsulas que se gastan es una irresponsabilidad. Cada año se producen 20 mil millones de cápsulas nuevas, 15 mil millones acaban en los vertederos. 15 000 000 000, son muchos ceros. Aquí puedes leer sobre el mito del reciclaje de las cápsulas por si te lo preguntas.



Una cafetera tradicional es una opción más sostenible, especialmente si se consigue de segunda mano. Sin embargo, hay excepciones. Si la cafetera tiene para 3-5 tazas y yo me tomo una al día tengo dos opciones: tirar el café o tomar café "pasado" la mayoría de días. Por eso me gusta la cápsula reutilizable. Me permite tomar solo un buen café al día sin desperdicios. Cuando vienen invitados ya saco la cafetera grande.


¿Qué hay del precio? ¿Y del envoltorio del café? Las cápsulas es el formato más caro. 40-75€ el kg, pero como son 0,40-0,75€ la cápsula no se percibe. Yo compró el café a granel con mis bolsas reutilizables, me sale a 25€/kg y ahora tomo un café de mucha más calidad. Incluso un paquete grande envuelto en plástico es mucho más sostenible que cientos de cápsulas individuales.

  • Trapos de cocina
Algunos avances, como en el caso de la cápsula, primero requieren de una inversión que a posteriori se rentabiliza. En este caso creo que ya tienes lo básico en casa. ¿No me dirás que no tenéis ningún trapo? Nos hemos acostumbrado a recurrir en exceso al papel de cocina. Ahora que casi todo el odio lo acumula el plástico quizás el papel pase desapercibido, pero la deforestación y el blanqueamiento también tienen un gran impacto. Si queremos mejorar tenemos que cambiar el chip. Ver una mancha y no ir directos a por el papel. Lo sé, limpiar y tirar es demasiado fácil. Aún así, limpiar, limpiar, limpiar, limpiar, limpiar, limpiar y lavar ¿es tan difícil? 



Aunque parezca un cambio pequeño siento que es de los más efectivos. Me he dado cuenta de que simplemente por dejar siempre unos trapos fuera del cajón he conseguido que mi familia los utilice a menudo. Además de los trapos, servilletas de tela para comer. Lo sé, pura revolución ;). 

  • Algodones reutilizables
Si las servilletas de tela son una revolución, los algodones reutilizables es el resultado de haberla ganado. Reutilizar para reducir. El algodón es de los cultivos que más recursos gastan, incluidos pesticidas. Los algodones de usar y tirar son un gran desperdicio, pero aún peores son las toallitas desmaquillantes. Aunque no me maquillo a diario, siempre que he utilizado estos algodones me ha ido bien. Hay que aplicar el desmaquillante igual que siempre. 


Se pueden lavar a mano o en la lavadora. Yo los utilizo 2 o 3 veces y después los lavo frotando con un jabón en pastilla. Solamente si utilizo un maquillaje muy fuerte recurro a la lavadora. Un buen truco para no perderlos es meterlos en una de las bolsas de compra a granel. 


Aunque ya de por si salen bien de precio, porque pueden sustituir decenas de paquetes de algodones desechables, me ha dado por pensar si no tendría más sentido utilizar una toalla. Tener una o dos toallas suaves que vamos utilizando por zonas y que se van lavando. ¿Por qué no lo hacemos ya? ¿Higiene? Recuerdo en una conversación estar explicando que es igual de higiénico que cualquier toalla para que al final me contestaran: "Es de pobres, como cuando nuestras abuelas tenían que hacerse las compresas". Llegamos a la gran mentira, que vivir bien es gastar de más en lo que no necesitamos. 

  • Cuchilla reutilzable
No nos engañemos, el método de depilación más sostenible es no depilarse. Tampoco nos mintamos, aún existe una presión muy fuerte hacia las mujeres que son humilladas si no se depilan. Romper con los roles de genero también tendrá beneficios a nivel de sostenibilidad. Buscando que cada cual se depile si quiere, una gran opción son las cuchillas reutilizables.



Las cuchillas desechables no se pueden reciclar. Considerando que los cuchillas reutiliables duran toda la vida (si se cuidan bien), estar produciendo millones de cuchillas para que acaben en los vertederos es un sin sentido. Este es sobretodo el básico que más le conviene a quienes se afeitan casi a diario. Yo te recomiendo las de luffashop, pues en esta tienda se aseguran de poner a la venta las opciones más sostenibles y que no conlleven maltrato animal. Sí, desgraciadamente algunas marcas de cuchillas se prueban en animales.

Solamente hay que ir cambiando la cuchilla cuando se gasta
  • Recetas sostenibles y sencillas
Los preconizados son un problema tanto para nuestra salud como la del planeta. Hay alguno que se libra. Aunque a una lata de garbanzos con espinacas le damos el visto bueno para un apuro, la realidad es que la mayoría de precocinados son envases con capas y cápsulas de plástico llenos de carne procesada, harinas refinadas y aceites de baja calidad. Aprender unos cuantos básicos de cocina es esencial.



Las legumbres son de los alimentos más sostenibles que existen, además de baratas y saludables. Por eso hice esta recopilación de recetas sencillas con garbanzos e iré haciendo más. Puedes decirme que ingrediente te interesa. Durante el confinamiento el siguiente paso que he dado es probar a hacer algunos panes que son imposibles de encontrar sin plástico. En el canal de Reinas y Repollos viene genial para aprender estos básicos. 



  • Lengueta y pincel de cocina
Si hablamos de cocinar hay que hablar de la lengüeta. Creo que pocas cosas ayudan a aprovechar mejor mientras cocinas que estos utensilios. Quizás lo que me haya sorprendido más es el pincel. A mi me gusta mucho cocinar al horno y claro, tengo que engrasar las bandejas. Antes lo hacia con un papel de cocina que acababa en el basura orgánica y que, además, absorbía una parte importante del aceite. No he hecho los cálculos al detalle, pero estoy segura que el pincel ha acabado saliendo muy rentable.



  • Maquina para hacer leches vegetales caseras
Desde que supe que los tetabricks no son reciclables tenía el objetivo de eliminarlos de mi vida. Los zumos y gazpachos caseros fueron fáciles, el gran reto estaba en la leche vegetal. Mi favorita es la de soja. Versátil a nivel culinario y nutricionalmente es la más completa, alta en calcio y proteínas. Por desgracia, también es la que más tiempo conlleva.



Los lácteos son de los alimentos más contaminantes por lo que tomar leche vegetal envasada ya es un gran avance. Aún  así quería seguir progresando. Aproveché un regalo para dar el siguiente paso. En esta maquina pongo 120 g de soja, 1'5 L de agua, le doy al botón de leche y en 30 minutos está lista. Lo mejor es que esa media hora puedo aprovecharla. Al final sale más barata y con la pulpa puedo hacer mil recetas. Para mi han sido todo ventajas. No todo el mundo estará en situación de hacer esta inversión, pero creo que para muchas familias puede ser interesante. Yo la compré en planeta huerto (enlace directo), en mi opinión les a que mejor calidad-precio tiene.



Con todo esto he seguido avanzando. Según cómo está organizada la sociedad hoy en día reducir los residuos es un reto. Al principio me parecía un reto práctico, pero ahora veo las dos caras de la moneda. Aunque usar reutilizables puede tener la dificultad de la primera inversión que tarda unos meses en rentabilizarse, el verdadero problema es salirse de lo establecido. Son tantos y tantos los estímulos que nos dicen qué es lo supuestamente "normal". Quién hubiese dicho que utilizar una cuchilla 100% metálica con cuidado para no cortarse sería revolucionario en pleno siglo XXI.

Te animo a dejar en comentarios algunas de tus revoluciones. Confíemos en la inspiración conjunta para formar un nuevo pre-establecido. Gracias por seguir intentándolo,
Barby

1 comentario

  1. Yo también incorporé la cuchilla reutilizable y los discos desmaquillantes. Trapos y servilletas de tela hemos usado siempre en casa y la cafetera tradicional igual. Un cambio que yo también he introducido es utilizar estropajos de luffa o esparto para fregar (los típicos verdes sueltan microplásticos) y en una charla reciente descubrí que algunas marcas de té e infusiones utilizan plásticos en sus bolsitas (aunque no lo parezca), así que ahora sólo compro los que garantizan que no lo hacen (por ejemplo Yogi Tea).

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